¡Soy Feliz De Vivir!
- 28 nov 2015
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Hoy mirando esta foto. Me puse a pensar, aunque para muchos sea algo único e irrepetible, es algo que hago a menudo. Analice mi vida hasta ahora, las vueltas, los recorridos, las relaciones, las victorias y los fracasos. De chica siempre tuve la fantasía de ser alguien importante, una estrella de Hollywood, la mejor ciudadana del País, la mejor alumna de la clase, quien descubra la vacuna para la vida eterna...

No fui ni soy nada de todo eso. Llegue a la conclusión de que: No me casé, vivo en concubinato. No tengo hijos, tengo perros. No me recibí de nada, no tengo un titulo profesional, soy una simple empleada. Tuve un millón de amigos, un millón de frustraciones, solo quedan los justos y necesarios, lo que se cuentan con una mano. No tengo un hermano que es mi mejor amigo, tengo un hermano que ante cualquier situación que necesite, esta ahí, que es de fierro. No tengo a los Padres Ingalls. Tengo dos viejos que distan mucho de ser perfectos, pero los tengo, aprendí a aceptar lo que me dan. Aunque reniegue, me enoje, despotrique. No dejan de ser incondicionales, no dejan de darme todo lo que saben dar. Como dije antes, no me casé. Pero tengo un compañero en el camino que pelea duro y parejo a la par, que me saca de quicio solo para incentivarme a más. Que cree en mi como nunca nadie lo hizo. Que me sostiene cuando me caigo, que me empuja cuando me quedo, que me frena cuando me paso de revoluciones. Que me demuestra amor a cada hora del día. Tengo salud, de un tiempo a esta parte, la vida me enseño a no hacerme tanta mala sangre y a no canalizar todo lo que me pase con mi cuerpo. Los fantasmas del pasado, van a seguir ahí siempre, marcando lo que fue y lo que no. Pero mientras estén en el pasado y no asomen la cabeza, todo va a estar bien. Tengo miedos, muchos miedos, tengo muchas más ilusiones. Tengo que gente que extraño, que no va a volver, pero anhelo mucho más a los que están por venir. Aprendí a jugar con las cartas que me dieron, aprendí a que todo pasa por algo, a que los ideales se caen, los fanatismos no duran... Que una libreta de matrimonio, ni un diploma colgado en la pared, ni una mesa larga con miles de personas en un cumpleaños, van a ser tan reales como es hoy mi día a día. Mi presente tan digno de orgullo propio por haber llegado hasta acá. Me di cuenta que de todo,lo bueno, lo malo, lo lindo y lo feo. No cambiaría nada, por que gracias a todo eso, soy lo que soy. Pero por sobre todas las cosas Aprendí que tengo una buena vida!
Que lo simple de mi cotidianidad es lo que me sonreír...
Y soy feliz de poder reconocerlo, gritarlo a los cuatro vientos... y simplemente eso... ¡SOY FELIZ DE VIVIR!...