¡Sé tan poco de cartas!...
- Catelgood
- 16 dic 2015
- 2 Min. de lectura
Cómo quisiera que supieras ahora,
De no verte, lo mucho que se te extraña…
Desde el siglo añejo de tu adiós último
Hasta el largo, cansado y eterno día de hoy
Y escribo… ¡Cómo quisiera saber de cartas!
Para escribir tu risa, contar tus miradas...
Y avisarte que todas ellas están conmigo
Y me acompañan perennes a dónde voy...
Hoy juro que te vi mientras caminabas
O pensando bien, quizá ni siquiera eras tú
Pero ya sabes... de esas rarezas que pasan
Y a cada mujer extraña que a mi lado que pasa...
Yo con mi deseo vehemente la convierto en ti
Especialmente si tienen esos, tu pasos cortos
Que hacen que mis ojos sonrían al verlos nomás
E imagino que feroces, se abalanzan sobre mí
Hay veces que, cuando salgo al mundo, pasa…
Pienso (un poco), en ya no pensarte hoy
Pero… de qué manera estrafalaria te clavas
Y andas prendida de mi costado izquierdo
Ese que a veces uso sin tino, para sentir amor
Aunque te aviso, últimamente está ocupado
Tratando de no verte en cada paso que doy
(Lo sé)… ya notas que sé poco de cartas…
Dice aquel que ausculta mis sentimientos,
Que tengo un temor de trauma a la oscuridad
No he querido decirle, no quiero que sepa…
Que cada que cierro los ojos te veo a ti
Y cada que llego a donde quiera que llego
Ahí estás, eterna, iluminada, esperando por mi
Ni me atreveré a decirle que en lo rincones
Las telarañas colgadas imitan tu entrañable sonreír

Debiera darme vergüenza… (Me digo yo mismo)
Que la llave del baño se desangre así sin más
Que la puerta de entrada si trabe cuando la cierro
O el maldito cajón del escritorio no quiera salir
Que el respirar a veces se me antoje tan banal
Y yo me pase dibujando tus formas, tus cosas
Mientras la puerta está mellada de tanto ser tocada
Y yo siga sin trabajo, habiendo tanta necesidad
No creo que lo que escribo, nos haga realmente falta
Pero quería que supieras lo que se te extraña
Desde el adiós tan lejano de apenas una noche
Y las veces que este día he buscado tu fantasma
En mis cosas, mis papeles, mis recuerdos y mis faltas
En el aire y las monedas que parecen tener tu cara
Y quería que lo supieras, que supieras en palabras
¡Cuánto faltas! … pero ya ves… ¡Sé tan poco de cartas!